Show Me Who I Am
SHOW ME WHO I AM es una serie en curso que retrata a personas en espacios personales y explora lo que llamo “momentos intermedios”: estados fugaces en los que uno está físicamente presente, pero mentalmente a la deriva.
Fotografío a amigos y familiares que, de algún modo, se convierten en personajes ficticios. Juntos, creamos imágenes que existen entre la realidad y la actuación. Este proyecto surge de una sensación de desplazamiento, un estado de quietud emocional en el que me siento incapaz de actuar. A menudo me encuentro abrumada por la emoción y, al mismo tiempo, paralizada por ella.
Las personas en mis imágenes no son fotografiadas para representar una identidad. Sus cuerpos funcionan, en cambio, como un medio y una superficie a través de los cuales proyecto mis propias emociones, recuerdos y estados internos, un lugar donde la memoria se acumula. Estos cuerpos nunca son neutrales. Los utilizo de manera consciente como extensiones de mí misma. Yo decido cómo son vistos: qué llevan puesto, cómo posan, cuánto tiempo permanecen inmóviles y en quiénes se convierten dentro de la imagen. En este proceso, su individualidad se desplaza momentáneamente. Hablo a través de ellos y ocupo sus cuerpos para existir.SHOW ME WHO I AM is an ongoing series that portrays people in personal spaces, exploring what I call “in-between moments”: fleeting states in which one is physically present yet mentally adrift.I photograph friends and family who, in a way, become fictional characters. Together, we create images that exist between reality and performance.
This project emerges from a sense of displacement, a state of emotional stillness in which I feel unable to act. I often find myself overwhelmed by emotion yet paralyzed by it.
The people in my images are not photographed to represent an identity. Their bodies function instead as a medium and a surface through which I project my own emotions, memories, and internal states.In this work, I treat the body as an archival surface: a place where memory accumulates. These bodies are never neutral. I use them consciously as extensions of myself. I decide how they are seen: what they wear, how they pose, how long they remain still, and who they become within the image. In this process, their individuality is momentarily displaced. I speak through them, and I occupy their bodies in order to exist.